NON HABEMUS PAPAM
El líder máximo de la Iglesia católica ha muerto. El líder máximo de la Iglesia del Palmar de Troya ha muerto. El líder máximo del Principado de Mónaco ha muerto.
Aparentemente, pero sólo en apariencia, son tres hechos equivalentes puesto que sus respectivos correligionarios se han quedado igualmente huérfanos. Sin embargo, ya es sabido que las cosas casi nunca son lo que parecen.
El óbito del Papa Juan Pablo II ha generado tal cúmulo de comportamientos y declaraciones extemporáneas por parte de los prebostes de nuestro país, que los ciudadanos españoles que no nos sentimos involucrados por esta muerte, hemos tenido que pellizcamos más de una vez para creer lo que estábamos viendo.
Por otro lado, la Iglesia católica del país tampoco debe dar crédito a lo que está ocurriendo, pues vive unos días que han debido retrotraerla a tiempos más gloriosos cuando en España, por la santa voluntad de un señor bajito, con bigote y voz aflautada, la religión católica y el Estado eran una y la misma cosa.
En honor a la verdad, hay que decir que para una Iglesia que en nuestro país se siente perseguida inquisitorialmente -¡Y de inquisidores esta confesión religiosa sabe lo suyo!-, el eco planetario que el fallecimiento del pontífice ha tenido en la opinión absoluto, rotundo. Bien es cierto que una parte nada desdeñable de este triunfo urbi et orbi del acontecimiento, obedece a la descomunal cobertura informativa que los medios de desinformación de masas, públicos y privados, le han dedicado, corroborando una vez más que la hipnopedia es, como aseguraba Aldous Huxley, la mayor fuerza socializadora de todos los tiempos.
¡Pobre Azaña! ¡Todavía proclamaba altaneramente, tras las elecciones del 31, que España, por fin, había dejado de ser católica! La verdad es que no hemos dejado de serlo nunca y ahora, paradójicamente, en un régimen que se autoproclama democrático, plural y aconfesional, tampoco. Resulta espectacular y espeluznante al mismo tiempo, observar esas riadas fervorosas -o aparentemente fervorosas- de feligreses, esperando pacientemente, en una cola interminable, el momento de contemplar a su ídolo caído.
Es curioso comprobar la fría distancia y el sentido crítico del hombre occidental, amparado en su ciego etnocentrismo, cuando juzga los acontecimientos masivos de otras culturas, tales como el entierro multitudinario y desgarrado del líder palestino Yasir Arafat o las aglomeraciones de peregrinos musulmanes en la ciudad santa de La Meca, en torno a la piedra negra (La Kaaba). ¿Cuál es la diferencia, en esencia, entre estos hechos y el evento católico acontecido hace unos días?
Juan Pablo II le ha arrebatado a Kennedy, Evita, Lennon, Elvis, Gandhi, Lenin, Lady Di o cualquier otro personaje público irracionalmente mitificado, el récord de asistencia de la gente en su despedida definitiva. Pero se trata solamente de una estadística, algo cuantitativo y nada más. Más preocupante parece la eterna repetición de las concentraciones masivas de individuos impregnados de idolatría, sumidos en la sinrazón colectiva bajo el estricto control de las élites, a despecho de todas las declaraciones solemnes y tentativas pretenciosas, que nos hablan de un nuevo horizonte en el que el hombre será un individuo racional y libre.
Sin embargo, asumido que la utopía de nuestra emancipación de toda tutela externa, ha pasado a mejor vida, uno esperaría al menos, que un país que constitucionalmente se proclama democrático, plural, respetuoso con las minorías y aconfesional -de hecho, tendente al laicismo-, en estos días de ruido mediático infernal y protagonismo desmesurado de una confesión religiosa particular -por más que mayoritaria-, las instituciones y los representantes electos de la ciudadanía hubieran estado a la altura de las circunstancias, y no hubieran dado este espectáculo lamentable de peligroso deslizamiento hacía la confusión entre Estado y Religión, e incurrido en un error metonímico imperdonable como es tomar la parte (católicos) por el todo (ciudadanos españoles).
Si se empieza a recordar actos y declaraciones de altos representantes constitucionales, uno se va invadiendo de un sentimiento de perplejidad desazonante. La lista es larga pero bastará solamente con mencionar algunas joyas para ilustrar lo que se quiere decir:
1) Nuestro Jefe de Estado, el rey Juan Carlos I, no ha tenido empacho alguno en entonar públicamente el panegírico del fallecido, en nombre de todos los españoles.
2) La vicepresidenta del gobierno español, Teresa Fernández de la Vega, comunicó con rotundidad, la declaración de un día de luto oficial en el país y la profunda emoción (sic) que esta muerte había causado en todos los ciudadanos:
3) El presidente del Parlamento europeo, Josep Borrel, para muchos comecuras y azote jacobino, tanto de adversarios políticos como de compañeros de partido, declaraba, como presidente del Parlamento europeo, estar sumido en una profunda tristeza por la desaparición del Papa.
4) El Parlamento español -lugar en el que estamos representados todos los españoles, al margen de cualquier ideología o credo- establecía un minuto de silencio de sus señorías, para expresar debidamente las condolencias por la muerte del líder religioso católico, con el agravante de que los escasísimos diputados que permanecieron sentados en sus escaños, interpetando adecuadamente un Estado constitucionalmente aconfesional como el nuestro, han sido objeto de diversas críticas desde algún que otro medio de comunicación, por su actitud.
5) El presidente del gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, también ha sido injustamente reconvenido por haber mostrado tardíamente su dolor y tristeza por la muerte del pontífice y por haberlos expresado con frialdad y asepsis inusitadas.
6) El presentador del telediario del mediodía, en la televisión pública, aparece en pantalla el día del fallecimiento vestido con corbata y chaqueta negras, como muestra indiscutible de luto, así como la enviada especial que hace la crónica in situ, y ambos con un rictus permanente de gravedad bien aleccionada.
7) Y lo último, un funeral de Estado, sin escatimar boato y espectáculo, por la muerte del santo padre, oficiado por el cardenal Ronco Várela -que a estas alturas, en el país, detenta de facto una representatividad universal sea cual sea el evento de que se traten la explanada de la catedral Mariela de La Almádena, y con la presencia de todos los próceres de la patria, es decir, los reyes de España, los príncipes de Asturias, el presidente del gobierno, el presidente del Parlamento español, el presidente del Senado y un largo etcétera de despropósitos institucionales.
Hasta los ciudadanos particulares tienen miedo de herir la sensibilidad de la mayoría católica del país, en estos días de emoción globalizada; para conjurarlo practican la más sutil y terrible de todas las formas de censura: la autocensura. Le ocurrió a la escritora Ángeles Caso cuando intervenía en un programa de RNE. En una tertulia sobre el magno acontecimiento, y en medio de todas las afirmaciones grandilocuentes e infinitas loas a la persona y la obra del sumo pontífice fallecido, hace hincapié en el debe del finado criticando suavísimamente su actidud inflexible y censora de la teología de la liberación, y su visión retrógada en las cuestiones de índole sexual. Pues bien, a renglón seguido, ella misma, solita, sin que mediara malentendido alguno, incomoda y aquejada de cierto sentimiento autoinculpatorio, pide disculpas públicas por sus declaraciones, por si ha podido ofender o ser irrespetuosa con los partidarios del catolicismo y de su líder máximo; actitud surrealista que, sin embargo, no deja de ser un claro síntoma de cómo están verdaderamente las cosas.
Bien. Esta es la temperatura democrática institucional del país. Esta es la crónica de los hechos. Como se me dirá que el Papa, además de líder máximo de una las religiones mayoritarias del planeta, también era jefe del Estado Vaticano, y por eso las condolencias y los actos institucionales de los distintos jefes de Estado, quisiera atajarlos preguntando ingenuamente, si también ahora habrá día de luto oficial, funeral de Estado y declaraciones compungidas de altos cargos políticos para la figura, también desaparecida, del jefe del Estado del Principado de Mónaco. Estoy esperando. Sigan ustedes pacientemente esperando.
En estos trascendentes y trascendentales días vividos, la lección no puede ser más cristalina: una cosa son las prédicas y los documentos, y otra radicalmente distinta, los hechos. La tolerancia y el respeto hacia otras confesiones religiosas y hacia los ateos y agnósticos de nuestro país -el cacareado pluralismo- sigue brillando por su ausencia.
Seamos alumnos aventajados y aprendamos de lo ocurrido: comprendamos que, en definitiva, el Papa muerto es el nuestro, el de TODOS.
ALEJANDRO HIDALGO
Aparentemente, pero sólo en apariencia, son tres hechos equivalentes puesto que sus respectivos correligionarios se han quedado igualmente huérfanos. Sin embargo, ya es sabido que las cosas casi nunca son lo que parecen.
El óbito del Papa Juan Pablo II ha generado tal cúmulo de comportamientos y declaraciones extemporáneas por parte de los prebostes de nuestro país, que los ciudadanos españoles que no nos sentimos involucrados por esta muerte, hemos tenido que pellizcamos más de una vez para creer lo que estábamos viendo.
Por otro lado, la Iglesia católica del país tampoco debe dar crédito a lo que está ocurriendo, pues vive unos días que han debido retrotraerla a tiempos más gloriosos cuando en España, por la santa voluntad de un señor bajito, con bigote y voz aflautada, la religión católica y el Estado eran una y la misma cosa.
En honor a la verdad, hay que decir que para una Iglesia que en nuestro país se siente perseguida inquisitorialmente -¡Y de inquisidores esta confesión religiosa sabe lo suyo!-, el eco planetario que el fallecimiento del pontífice ha tenido en la opinión absoluto, rotundo. Bien es cierto que una parte nada desdeñable de este triunfo urbi et orbi del acontecimiento, obedece a la descomunal cobertura informativa que los medios de desinformación de masas, públicos y privados, le han dedicado, corroborando una vez más que la hipnopedia es, como aseguraba Aldous Huxley, la mayor fuerza socializadora de todos los tiempos.
¡Pobre Azaña! ¡Todavía proclamaba altaneramente, tras las elecciones del 31, que España, por fin, había dejado de ser católica! La verdad es que no hemos dejado de serlo nunca y ahora, paradójicamente, en un régimen que se autoproclama democrático, plural y aconfesional, tampoco. Resulta espectacular y espeluznante al mismo tiempo, observar esas riadas fervorosas -o aparentemente fervorosas- de feligreses, esperando pacientemente, en una cola interminable, el momento de contemplar a su ídolo caído.
Es curioso comprobar la fría distancia y el sentido crítico del hombre occidental, amparado en su ciego etnocentrismo, cuando juzga los acontecimientos masivos de otras culturas, tales como el entierro multitudinario y desgarrado del líder palestino Yasir Arafat o las aglomeraciones de peregrinos musulmanes en la ciudad santa de La Meca, en torno a la piedra negra (La Kaaba). ¿Cuál es la diferencia, en esencia, entre estos hechos y el evento católico acontecido hace unos días?
Juan Pablo II le ha arrebatado a Kennedy, Evita, Lennon, Elvis, Gandhi, Lenin, Lady Di o cualquier otro personaje público irracionalmente mitificado, el récord de asistencia de la gente en su despedida definitiva. Pero se trata solamente de una estadística, algo cuantitativo y nada más. Más preocupante parece la eterna repetición de las concentraciones masivas de individuos impregnados de idolatría, sumidos en la sinrazón colectiva bajo el estricto control de las élites, a despecho de todas las declaraciones solemnes y tentativas pretenciosas, que nos hablan de un nuevo horizonte en el que el hombre será un individuo racional y libre.
Sin embargo, asumido que la utopía de nuestra emancipación de toda tutela externa, ha pasado a mejor vida, uno esperaría al menos, que un país que constitucionalmente se proclama democrático, plural, respetuoso con las minorías y aconfesional -de hecho, tendente al laicismo-, en estos días de ruido mediático infernal y protagonismo desmesurado de una confesión religiosa particular -por más que mayoritaria-, las instituciones y los representantes electos de la ciudadanía hubieran estado a la altura de las circunstancias, y no hubieran dado este espectáculo lamentable de peligroso deslizamiento hacía la confusión entre Estado y Religión, e incurrido en un error metonímico imperdonable como es tomar la parte (católicos) por el todo (ciudadanos españoles).
Si se empieza a recordar actos y declaraciones de altos representantes constitucionales, uno se va invadiendo de un sentimiento de perplejidad desazonante. La lista es larga pero bastará solamente con mencionar algunas joyas para ilustrar lo que se quiere decir:
1) Nuestro Jefe de Estado, el rey Juan Carlos I, no ha tenido empacho alguno en entonar públicamente el panegírico del fallecido, en nombre de todos los españoles.
2) La vicepresidenta del gobierno español, Teresa Fernández de la Vega, comunicó con rotundidad, la declaración de un día de luto oficial en el país y la profunda emoción (sic) que esta muerte había causado en todos los ciudadanos:
3) El presidente del Parlamento europeo, Josep Borrel, para muchos comecuras y azote jacobino, tanto de adversarios políticos como de compañeros de partido, declaraba, como presidente del Parlamento europeo, estar sumido en una profunda tristeza por la desaparición del Papa.
4) El Parlamento español -lugar en el que estamos representados todos los españoles, al margen de cualquier ideología o credo- establecía un minuto de silencio de sus señorías, para expresar debidamente las condolencias por la muerte del líder religioso católico, con el agravante de que los escasísimos diputados que permanecieron sentados en sus escaños, interpetando adecuadamente un Estado constitucionalmente aconfesional como el nuestro, han sido objeto de diversas críticas desde algún que otro medio de comunicación, por su actitud.
5) El presidente del gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, también ha sido injustamente reconvenido por haber mostrado tardíamente su dolor y tristeza por la muerte del pontífice y por haberlos expresado con frialdad y asepsis inusitadas.
6) El presentador del telediario del mediodía, en la televisión pública, aparece en pantalla el día del fallecimiento vestido con corbata y chaqueta negras, como muestra indiscutible de luto, así como la enviada especial que hace la crónica in situ, y ambos con un rictus permanente de gravedad bien aleccionada.
7) Y lo último, un funeral de Estado, sin escatimar boato y espectáculo, por la muerte del santo padre, oficiado por el cardenal Ronco Várela -que a estas alturas, en el país, detenta de facto una representatividad universal sea cual sea el evento de que se traten la explanada de la catedral Mariela de La Almádena, y con la presencia de todos los próceres de la patria, es decir, los reyes de España, los príncipes de Asturias, el presidente del gobierno, el presidente del Parlamento español, el presidente del Senado y un largo etcétera de despropósitos institucionales.
Hasta los ciudadanos particulares tienen miedo de herir la sensibilidad de la mayoría católica del país, en estos días de emoción globalizada; para conjurarlo practican la más sutil y terrible de todas las formas de censura: la autocensura. Le ocurrió a la escritora Ángeles Caso cuando intervenía en un programa de RNE. En una tertulia sobre el magno acontecimiento, y en medio de todas las afirmaciones grandilocuentes e infinitas loas a la persona y la obra del sumo pontífice fallecido, hace hincapié en el debe del finado criticando suavísimamente su actidud inflexible y censora de la teología de la liberación, y su visión retrógada en las cuestiones de índole sexual. Pues bien, a renglón seguido, ella misma, solita, sin que mediara malentendido alguno, incomoda y aquejada de cierto sentimiento autoinculpatorio, pide disculpas públicas por sus declaraciones, por si ha podido ofender o ser irrespetuosa con los partidarios del catolicismo y de su líder máximo; actitud surrealista que, sin embargo, no deja de ser un claro síntoma de cómo están verdaderamente las cosas.
Bien. Esta es la temperatura democrática institucional del país. Esta es la crónica de los hechos. Como se me dirá que el Papa, además de líder máximo de una las religiones mayoritarias del planeta, también era jefe del Estado Vaticano, y por eso las condolencias y los actos institucionales de los distintos jefes de Estado, quisiera atajarlos preguntando ingenuamente, si también ahora habrá día de luto oficial, funeral de Estado y declaraciones compungidas de altos cargos políticos para la figura, también desaparecida, del jefe del Estado del Principado de Mónaco. Estoy esperando. Sigan ustedes pacientemente esperando.
En estos trascendentes y trascendentales días vividos, la lección no puede ser más cristalina: una cosa son las prédicas y los documentos, y otra radicalmente distinta, los hechos. La tolerancia y el respeto hacia otras confesiones religiosas y hacia los ateos y agnósticos de nuestro país -el cacareado pluralismo- sigue brillando por su ausencia.
Seamos alumnos aventajados y aprendamos de lo ocurrido: comprendamos que, en definitiva, el Papa muerto es el nuestro, el de TODOS.
ALEJANDRO HIDALGO
48 comentarios
EL JUANAN -
carlinhosgreen -
Yo creo en dios pero no en la religión católica, pero soy capaz de ver que la muerte de alguien que ha influido de forma tan pacífica en la historia (Nuestra historia) merece cierto homenaje por parte de los medios...
Aprovechando que mi memoria está fresca... y que no hace ni un año que falleció la "reina del papel couché (o como se diga)" quisiera recordaros los intensos TRES (P***S) MESES que nos metieron los medios de comunicación en los que se reflejaron con intensidad algunos de los hechos más importantes de la vida de estra ilustre... furcia. Entre ellos cabe destacar... mmmm... haberse beneficiado a un torero... haber tenido un padre torero... haber tenido un hijo torero... (tb cuenta lo cornudo que era el marido...). Por favor... que fueron tres meses... ahora hemos dedicado ni dos o tres semanas a alguien importante y nos quema...
Eva Nasarre?, la hija de Albano y Romina?, MIss y Mister ESpaña?, Politicuchos de tres al cuarto?... Creo que teneis razón... en los medios no hay cabida para algunos hombres buenos...
carlinhosgreen -
Vaya, vaya, vaya... así que hay descontento con la propaganda eclesiástica que se hace en España aprovechando la muerte del Papa.
Me parece que nos estamos equivocando, en estas fechas no sólo hemos estado despidiendo al "boss" de la Iglesia, hemos estado despidiendo a una de las personas más influyentes del siglo XX... (no olvidemos su intervención para la caída del bloque comunista) Ha sido una persona que ha utilizado su alto cargo para mediar en ciertos conflictos políticos, lo cual ha sido de agradecer para muchos, teniendo en cuenta que su método se aleja muy mucho del "aquí te pillo, aquí te torpedeo" de nuestros queridos amigos los y.a.n.k.i.s (YA No Kedan Islamistas Sueltos).
B.R. -
En cuanto a lo de tu ironía ya sabes lo que hay, así que ántes de lanzarte a comentar algo cegado por la rabia piensatelo dos veces porque te pueden dar de tu propia medicina y además gente con más locuacidad.
A Neodidimo le digo que me encanta su forma de argumentar y rebatirme ya no hay duda de que los ateos somos irrespetuosos con los católicos y esto es así porque Neodidimo lo dice ¡¡y con eso basta!!
Nada más por hoy, besos a todos.
P.D. Por favor Polla Negra ordena tus pensamientos ántes de escribirlos.. o mejor ¡¡¡no escribas igual que hablas!!!
B.R. -
acabo de escribir un comentario y se me ha borrado!!!!!!!!!!
Aceituna con pepinillo -
Creo que hay veces a veces os poneis demasiado susceptibles con cualquier comentario que hace alguna persona de pensamiento opuesto al vuestro.
Respecto al articulo de Alejandro me parece interesante y ante todo realista, y tambien me parece una buena critica para los medios comunicativon(aunq por desgracia no creo q ninguno de nosotros podamos cambiar dichos medios).
Ya aprobecho para decir q la pagina me gusta, chicos, y q si no he podido escribir antes(va a Dartañan sobre todo) ha sido porque no me ha dado tiempo, no porq no haya querido.
No se si he dicho algo, o nada en conjunto, pero, ahi va!
Paz, libertad y FELICIDAD.
Munch -
O___O Perdón, esq me aburro entre tanta Iglesia, tanto ateo y tanto debate.
Mi mensaje final en este artículo: ¡Que cada uno haga lo que quiera, que se idealice al Papa o a Bill Clinton, que se crea en Dios o se crea en uno mismo, que se vea la tele o que se apague si a uno no le interesa!
¡A vivir se ha dicho!
¡Si Dios no existe no se va a moskear porque disfrutemos!
¡Y si existe se alegrará de que su creación por fin descubra el sentido de la vida: SER FELIZ!
P.N. -
Neodidimo -
P.N. -
Dartañan -
B.R. -
He de decirle también a Dartañan que se explica la trayectoria de un personaje perteneciente a la historia de España lo haga de manera objetiva y COMPLETA. Porque el suceso de "Casas Viejas" en el gobierno de Azaña fue un caso aislado pero durante la dictadura franquista fue una máxima, así que te propongo que estudies a fondo el tema y escribas un artículo sobre los pros y los contras de los dos regímenes a ver cuál te parece más positivo. Y como futuro periodista que quieres llegar a ser aprende una regla esencial: objetividad. Aunque también he de decir que sé que no se cumple...
B.R. -
Una cosa que le quería decir a Juanan es que en uno de sus primeros comentarios utiliza las palabras ofendido y molesto como algo antagónico y creo que se pueden utilizar perfectamente como sinónimos así que ¿no es una contradicción escribir que nos podemos sentir molestos pero no ofendidos? Yo creo que sí aunque no sea mi caso ni sentirme de una forma ni de la otra. En cuanto al tanto por ciento quizá te parezca una exageración pero ¿no hubiera sido acaso màs justo? Con decir nuestras más sinceras condolencias de parte de los españoles católicos bastaba. Pero claro aquí cada uno juega a generalizar o especificar según le parece. Y no olvidemos nunca que estamos en un estado supuestamente aconfesional con lo que se debería dar el pésame a todos aquéllos líderes religiosos que fenecieran.O jefes de estado tranquilo que ya sabemos que el Papa es dos en uno...
Continuo más tarde que está aquí mi primo...
Dartañan -
Munch -
Por ello, para defender los derechos de TANTAS personas, me opongo a la institución eclesiastica.
He redactado un artículo sobre el asunto en http://www.moncloa.tk
belu -
Neodidimo -
Dejaos ya de ser intolerantes, dejadnos que pensemos que nuestra religión está en lo cierto, porque existe, en teoría, la libertad de expresión como dice Juanan.
¡Aupa Juanan!jaja
Munch -
Con esto solo quería demostrar que criticar a la Iglesia Católica no es criticar la Fe Cristiana.
Solo eso.
Ah! Y de acuerdo en lo de los ateos que utilizan el "alticlericalismo radical" como pasatiempo.
EL JUANAN -
Bueno, yo me manifiesto de acuerdo con Dartañan, y así me ahorro tiempo.
En cuanto a munch..estoy en desacuerdo contigo en algunos puntos:
1- El anticlericanismo radical, pese a no estar estrictamente ligado a los ateos, la experiencia nos dice que es el pasatiempo favorito de muchos (y con esto no me refiero a nadie que escriva habitualmente en esta página)
2- El decidir no casar a una pareja de homosexuales entra dentro de la libertad de cada uno, nos guste o no nos guste...
3-La separación iglesia-estado consiste en que los primeros no les pueden decir a los segundos que deben hacer, pero si pueden, al igual que el resto de españoles(remitirse a DERECHO DE EXPRESIÖN), comunicar lo que les parece que está mal hecho.
Ya no tengo mas que decir
PD Record de respuestas
Munch -
Dicho "odio" y las respuestas que trae día a día consigo son perfectamente lógicos:
Los ciudadanos de una sociedad democrática no tendríamos porqué manifestar nuestro desacuerdo con la Iglesia católica si ella no se empeñara, casi a diario, en intervenir en cuestiones de estado, de un estado ajeno a su poder cuyo gobierno vigente ha sido elegido por el pueblo.
Ejemplo actual: Último comunicado del Vaticano (con nuevo Papa), con palabras textuales del alto prelado:
'Y porque se trata de una ley inicua, la Iglesia llama con urgencia a la libertad de conciencia y al deber de oponerse'. 'Hablo de todos los profesionales que tienen que aplicarla: la misma objeción de consciencia que se pide a los médicos y a los enfermeros contra un crimen como el aborto'. 'No es facultativo. Todos los cristianos, como dice el Evangelium Vitae, tienen que estar preparados incluso a pagar el precio más alto, quizá hasta la perdida del trabajo'
Me ofende que esto no sea ciencia ficción.
¡Así que ya sabeis, grandes defensores de la moral cristiana, dejad de lado vuestros empleos, dejad sin pan a vuestros hijos, no sea que el avance del yugo homosexual os esclavice!
...A mi el entierro del papa me importa un bledo. ¡Lo que me jode esq la jerarquía católica tenga derecho a limitar nuestra libertad y yo no pueda tacharles de retrógrados sin que se me escupa por la calle!
Munch -
Mi opinión:
1. Ateo no es sinónimo de anticlerical.
El que critica a la Iglesia puede ser perfectamente creyente y el que la defiende puede ser tremendamente ateo o agnostico.
Simplemente aclarar el concepto.
2. Comparto tu idea sobre los "Fulanito Ateo"; no hay porque hacer de una "in-creencia" una forma de vida.
3. Es comprensible que exista una tendencia anticlerical en nuestros días pues España ha vivido en sus carnes la represión del nacional-catolicismo durante mucho tiempo y muchos individuos (ateos y creyentes) han sufrido situaciones que la misma Iglesia Católica ha tolerado -e incluso ejecutado-.
Dartañan -
creo que sea así. Simplemente tengo que decir que con mayor, o menor debilidad,
tengo fe, que no soy nada fanático y que reconozco que la Iglesia tiene millones de
fallos. El más criticable..., pues sus riquezas. No hablo del patrimonio cultural que
constituye el Vaticano. Yo no soy de esos que lo destruirían para así no tener gastos.
Estoy hablando de cosas innecesarias, como el hecho de que los trajes de los
cardenales sean de alta costura, cuando podrían llevar una simple túnica barata de
hilo. O quizás lo último que he podido ver, el gastazo que tuvieron que hacer al
construir la residencia donde han estado instalados los cardenales. ¿Era necesario
tanto? Han pasado de dormir en la misma Capilla Sixtina a tener su propia suite con
biblioteca, despacho.... Dinero que bien podrían haber dedicado a acabar con muchos
focos de pobreza. Este es un tema del que se debería preocupar el nuevo Papa, porque
chicos, no sé si os lo había dicho, pero que YA HABEMUS PAPAM.
Dartañan -
costumbre, quizás respeto, o quizás falsedad, no lo sé, pero es lo que ocurre, o es qué
os creeis que todo el que muere era buenisimo. Para muchos Jesús Gil era un ladrón,
y desde que murió hasta sus enemigos alababan su bondad. Pues lo mismo ocurre con
el Papa, como todos, era una persona, con sus virtudes, y sus defectos, pero así es
nuestra sociedad, qué se le va a hacer (aunque pensadlo un poco, os gustaría que
mientras están enterrando a uno de vuestros familiares estuviese alguien diciendo,
pues éste era un hijoputa que.......).
Dartañan -
preocupéis, yo os lo explico, para qué estamos sino? Pues el pobre Azaña, fue un
presidente de la II República que entre otras lindeces dijo tras los sucesos de Casas
Viejas en los que se mataron a muchos campesinos: En Casas Viejas no ha ocurrido,
que sepamos, sino lo que tenía que ocurrir. Ah, y también es el señor, parcial dónde
los haya, que permitía que se tuviese que pagar un impuesto especial por enterrar a
los católicos, e incluso por tocar campanas (aunque muchos de vosotros ésto lo vereis
normal, ¿por qué vuestros oídos tienen que escuchar el repicar las campanas del
enemigo......
Anónimo -
sido, igualmente, católicos de los que no salían de la sacristía (en vez de: De Madrid
al cielo, diríamos De la Sacristía al infierno,jjj). Lo dicho no es una tontería que se
me acabe de ocurrir, lo he podido comprobar. No digo con esto, que sea vuestro caso,
hablo de aquellos monaguiillos que se levantan en armas contra la Iglesia, para
quitarse ese lastre de su pasado.
That`s all. Quizás me haya salido un poco del artículo, pero si leeis un poco la página,
os daréis cuenta que yo soy así (porque yo lo valgo). Para ceñirme al artículo ya está
el primer comentario de Juanan (vease primer comentario de Juanan), puesto que es
exactamente lo que pienso.
Dartañan -
dándose golpes en el pecho y sin salir de la parroquia de su pueblo es todo imagen de
cara al público; el verdadero ateo es aquel que no lo lleva puesto en la frente, o aquel
que se hace llamar Pepito Ateo Jiménez. ¿Tanto os ha molestado éste hecho? Seré
muy cerrado, pero no lo voy a lograr entender. Simplemente pienso que es una forma
de llamar la atención (chicos!!!!, que soy ateo, que guay, no os parece genial, y tú, qué
eres???, hazte de algo, ésto es fácil, los domingos libres, y lo único que tienes que
hacer es criticar a la Iglesia). Me tenéis que explicar, como a Belu, qué quiere decir
ateo, porque yo pensaba que era aquella persona que cree que Dios no existe. Y sobre
éste tema, pocas discusiones se pueden entablar, es indemostrable, o se tiene fe, o no
se tiene. Pero en éstos días he aprendido que el ateo tiene otro fin, criticar a la Iglesia,
porque atentos,jj, para muchos es considerada su enemigo público uno. Y ¿para qué?,
¿qué intentais demostrar?. Vuelvo a decir que no lo entiendo, queréis demostrar que
la iglesia es muy mala, o quizás una de mis teorías, por cierto muy criticada:
Dartañan -
y los ciudadanos del Vaticano (vaticanianos, vaticanenses, vaticinios, vatones,
vaturdos, hagan apuestas!!!!!, lo podría buscar, y lo buscaré, pero sino, no tendría
gracia , jjj) ya tienen jefe de Estado. ¿A quién le tendría que pesar? La respuesta es
clara: a NADIE. Los católicos contentos, y los ateos indiferentes (perdonadme, he
hablado sin hacer una encuesta antes a todos los ateos, pero mirar, he aprendido, y no
he dicho los españoles). Y entonces, ¿por qué ha dolido tanto la buena despedida
que se le ha hecho a Juan Pablo II?
Dartañan -
través de ésta página. Siento haberlo empezado, puesto que nos hemos desviado
totalmente del artículo en cuestión, y quizás lo hemos llevado a lo personal. Aunque
sólo sea por respeto a la gente que lee la página y no se está enterando muy bien de la
discusión. Por tanto, tiro el hacha de guerra (es una simple expresión, nunca ha
habido tal disputa, jj). No obstante, si alguien, se ha dado por aludido, además de
Munch (jaja, quien se pica ajos come, jaja, es broma, ya lo dejo) podéis contestarme.
No os penséis que lo digo por miedo a las críticas, no voy a censurar ninguna opinión,
si queréis rebatirme lo dicho, pues lo prefiero. Es sólo que el tema es otro.
Dicho lo cual, quisiera exponer mi opinión acerca del artículo. Por cierto,
agradecemos bastante que su autor haya confiado en la página para exponerlo, puesto
que gracias a él estamos recibiendo muchas más visitas. Respecto a la forma, como
diría José Luis Moreno, tiene garra, tiene fuerza, uuuuuuuhhhhhh!!!!!! Respecto al
contenido, unas cuantas réplicas:
Munch -
Munch -
Pues bien, el Che era un estudiante de medicina, de familia acomodada, que realizó un viaje a lo largo de latinoamerica que cambió su forma de ver la vida. En aquellos días -y aun hoy en gran parte del continente- los indigenas de centro/sudamérica vivian en penosas condiciones, oprimidos por infinidad de tiranos, todos respaldados por EEUU.
El caso de Fulgencio Batista era solo uno más, pero la amistad de Ernesto con Fidel Castro le acabó llevando a participar en una revolución socialista.
Revolución que acabó dando lugar a una nueva dictadura: comunista esta vez.
Pues bien, el che continuó luchando por africa y américa -fracaso tras fracaso-hasta su muerte, a manos de un soldado boliviano (bajo el mando de Barrientos, otro de los amigos del tio Sam).
Las tendencias fascistas hicieron que parte de la juventud europea empezara a idealizar a este individuo, cuyo rostro pasó a ser un simple simbolo de la libertad.
Pues bien, eso es todo.
Para muchos un heroe, para otros un terrorista.
Para mí, sin duda, otro iluso más que intentó cambiar el mundo. Un iluso imperfecto y, por tanto, no mitificado por mi persona en absoluto.
Volvamos a hablar del Papa, ok?
c2is -
Neodidimo -
Pido por encima de todas las ideas respeto (aunque creo que los ateos, y digo ateos y no agnósticos, no sean capaces de conseguirlo).
Neodidimo -
Vosotros ateos os empeñáis en destruir la religión Católica. No me parece justo que yo, cristiano, católico y practicante, sea rechazado por un grupo al que yo respeto (los ateos). Yo no me empeño en destruir vuestro pensamiento. Sin embargo, vosotros sí. ¿Por qué? Quizás porque os dé miedo la religión, quizás porque sois tan intolerantes como Hitler No lo sé.
Otra pregunta: ¿criticasteis los ateos la muerte de Ghandi? Ghandi fue otro personaje digno de ser recordado que, al igual que el Papa, luchó por la paz en el mundo. Seguramente iría mucha gente a su funeral (no lo se, ni siquiera sé si tuvo funeral).
Neodidimo -
A)Política: en parte estoy de acuerdo en que todos los políticos son unos hipócritas (sobre todo nuestro querido presi que hace unos días soltó una de las gilipolleces más grandes que he oido: "tenemos un rey republicano"... sin palabras)pero ya no es solo su labor como representantes del pueblo. Un día mi profesor de filosofía habló de la hipocresía de la boda del príncipe Felipe. Decía que un representante del país no debería casarse por la Iglesia. ¿El principe representa al país? Como mucho es el rey el que nos representa, pero esto no viene mucho a cuento (solo quiero que sepais alguna opinión del redactor del artículo).
Los políticos y demás personajillos que acudieron al entierro del Papa fueron porque quisieron (o tal vez porque querían aparecer una vez más en la tele). Pienso que solo por respeto deberían haber acudido todos los representantes del mundo.
Respecto a lo de el día de luto, también hay luto en muchos lugares cuando muere alguien famoso (recordemos a Leididi, que no era reina ni representante de estado). Solo era una buena persona, un personaje digno de que todos los seres humanos le respetásemos. Ya veo que no es posible.
Munch -
No intentes situarte como mediador en todas las tertulias por vaor, ambos ya sabemos cual es tu postura así que puedes exponerla sin tapujos.
Si aqui todos somos amigos me parece mal que se midan las palabras y se hable con ambigüedad.
¡Quien sea conservador q lo exponga!
¡Quien sea más progresista que lo diga sin más!
Perdon si te he parecido irrespetuoso.
O____0
Es q a veces al algunos de los que estamos akí nos da por coger un rifle y hacer guerrilla junto a los campesinos...(es broma, jeje)
Y una cosa más ara Juanan!
Tal vez empleo un tono bastante despectivo en mis textos, tal vez parezco intolerante cuando me opongo a la estulticia popular, tal vez resulto altamente radical.
Pero al igual que Neodidimo, él a su manera y yo a la mía, he leido y visto cosas que me hacen serlo.
Ya lo decía la canción...
"Soy rebelde porque el mundo me ha hecho así"
Munch -
De los que aquí hemos escrito con una postura opuesta a la de Juanluis -excluimos pues, a juanan- solo Belu y Yo podemos considerar HUMANO al Che pues Tomás, para qué mentirnos, sería capaz de quemar cualquier documendo en el que se citara al "liberador",
También por la sencilla razón de que en más de una ocasión he justificado alzamientos en armas (véase Revolución Cubana o Rev. Zapartista de Chiapas) por la pésima situación de los indígenas.
Pos sí! Me parece indignante que un pueblo pueda morirse de hambre o servir de putiferio para EEUU y no pueda luchar por su supervivencia!
Pero de ahí a mitificar al Che Guevara o al Subcomandante Marcos hay un paso.
Para nada los popondría para una beatificación.
En cambio al ex-papa ya lo han santificado a los cuatro vientos.
"¡que santo!"
EL JUANAN -
Y ahora, quiero decir sobre respecto a Munch y a Neodidimo, que proximamente (espero) se pasará por aquí, que no entiendo por qué tienen que tener posturar tan extremistas, cada uno en su campo.
Y además, dónde coño se ha nombrado aquí al che?
Y lo que es más intrigante, ¿por qué demonios Munch se da por aludido?
Eso es tó!
Munch -
En primer lugar YO no mitifico al Che, al igual que no mitifico a ningun ídolo de masas, pues soy el primero que considera al Che un asesino (no soy partidario de la violencia para defender ningun tipo de causas, xaval!).
No mitifico a nadie.
No mitifico a guerrilleros.
No mitifico a meapilas.
No mitifico a sacerdotes, obispos o papas.
Solo he dixo q los medios se han dedicado a convertir a Juan Pablo II en un "ente perfecto", imagen de Dios en la tierra.
La perfeccion no existe.
Los medios parecen pensar lo contrario: ¡el papa fue tan buen hombre que todos lo queremos!
Dartañan -
Munch -
¿Es acaso un delito observar con desprecio un saludo entre Pinochet y Juan Pablo II?
Respetar creencias es una cosa.
Negar la ridiculez de la mitificación de un individuo por parte de la totalidad de los medios es otra.
A un jefe de estado se le rinde homenaje como jefe de estado, cuente con miles de fieles o no.
Un gobierno no puede transmitir el dolor de su pueblo si ni siquiera se digna a escucharlo.
Mayoría católica.
Minorías invisibles.
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Aún así, Alejandro, ahora que no estamos en clase, a veces resultas un poco cabroncete -lo digo sin malicia- al ridiculizar con tono burlesco las creencias religiosas de los demás.
Estoy de acuerdo con lo dicho anteriormente, solo añado que en más de una ocasión has faltado al respeto -no se si consciente o inconscientemente- a alguno de mis compañeros.
¡Toleracia y laicismo por favor!
Munch (peloteos aparte) -
Sorprendido.
La verdad es que esta mañana, al enterarme entre rumores de la existencia de este artículo y de la polémica que parecía estar despertando, no he podido hablar con total subjetividad.
En primer lugar he de aclarar que en la actualidad (que no siempre ha sido así) me considero ATEO de convicciones y, al contrario de lo que otros quieran pensar, mi condición de anticlerical no va ligada, para nada, a la falta de tolerancia hacia cualquier tipo de creencia.
Lo que sí es cierto es que comparto la mayor parte de las opiniones del autor del artículo (aunque he de reconocer que en más de una ocasión me ha llegado a parecer un tipo bastante irrespetuoso) y que, al igual que éste, considero PATÉTICA la actitud mostrada durante los ultimos días tanto por los medios de des-información como por los dirigentes políticos.
Ha muerto un lider religioso; de acuerdo.
También murió Arafat.
Tambien mueren día a día millones de personas en Africa o América Latina por inanición.
Todos ellos hijos de Dios, al menos según se predica.
Pero estamos en democracia, la hipocresía -mil puntos para los sofistas- forma parte de nuestras costumbres.
EL JUANAN -
EL JUANAN -
¿que la repercusión ha sido excesiva? Pues si, pero no se puede comparar la muerte del Papa con la de un jefe de estado corriente, el Papa ejercía su liderazgo (le pese a quien le pese) sobre cientos de millones de personas en el mundo, además de ser un personaje que ya ha entrado en la historia por lo que hizo a lo largo de su vida. Algunos le achacareis que ha cometido errores, pero, ¿quien coño a lo largo de la historia de la humanidad ha sido perfecto?
belu -
Otro punto que me llama la atención,si es verdad lo que se dice en el artículo, es la actitud de esta mujer,Angeles Caso.¿dónde está la libertad de expresión?ahora va a resultar que no se va a poder opinar libremente(respetando siempre)sobre algo tan poderoso e influyente como es la iglesia sin sentirte incómodo/a con tus propios pensamientos.
Y todo ello se puede aplicar a otras religiones,no se habla en exclusiva de la católica(acontecimientos actuales).
EN resumen,hay que ser respetuoso y tolerante. yo respeto a los creyentes,incluyo en algun momento llegué a decir que respetaba y admiraba (en algunos aspectos porque otros...)al papa muerto(no creo que pueda hacer lo mismo con el recién llegado), asi que creo que sólo se esta pidiendo respeto por aquellos que no se identifican con una creencia particular.
Si se reflexiona un poco sobre el tema, puede llegar a entenderse...aunque no se quiera compartir.
Saludos.
belu -
belu -
1º-mi conocimiento sobre el tema no es el adecuado para opinar como quisiera pero intentaré plasmar lo que creo que quiero decir;
2º-dudo si habrá sido acertado el poner mi nombre o el nombre por el que me identifican algunos,pues sé que habrá gente que me tache de "peloteo" o incluso el propio autor del tan polémico articulo, jaja. pero, ¿por qué me he de esconder?simplemente digo lo que pienso sobre el asunto.en otros aspectos podré ser crítica,pero no en esto.
Anónimo -
Rôvënty -
Un saludo